Información: modos de obtención.

Obtener información sobre la posición y recursos del enemigo ha sido siempre un elemento fundamental de la planificación militar. La tecnología nos permite desde hace tiempo hacer eso mismo mediante la recolección de imágenes. Lo cual nos lleva directamente a 1794.

Aunque a muchos les pueda parecer que esto es algo nacido en el siglo XX lo cierto es que la primera ocasión en que se utilizaron medios aéreos para la obtención de información estratégica fue durante la batalla de Fleurus, el 26 de junio de 1794, en la que las tropas revolucionarias francesas al mando de Jourdan derrotaron al ejército austro-holandés. El globo era el Entreprenant, y fue pilotado por Coutelle, del Cuerpo Aerostático Francés de la Primera República. Se obtuvo un punto de observación que se mostró como determinante para el suministro de información durante la batalla. Pero aquí, claro, no había fotografías ni mucho menos imágenes satelitales.

Desde entonces todo ha evolucionado. Hubo que esperar unas décadas para la primera fotografía aérea: la primera de la que se tiene noticia, aunque no se ha conservado, data de 1858, y fue realizada por Gaspar Felix Tournachon, que a bordo de “El Gigante” cargó su cámara fotográfica e inmortalizó los tejados de las casas del pueblo Petit-Becetre en Francia. Bueno, lo de inmortalizar es una forma de hablar, pues ya hemos dicho que la fotografía en cuestión no se ha conservado.

La más antigua fotografía aérea que se conserva es la realizada por James Wallace Black en 1860, sobre la ciudad de Boston.

Ya dijimos al comienzo que esto de obtener información mediante la recolección de imágenes para la posterior elaboración de Inteligencia es un recurso básico de la planificación militar moderna. Y, comoquiera que la historia del hombre si de una cosa no carece es de enfrentamientos bélicos, pues resulta que este campo de la Inteligencia de Imágenes o IMINT ha tenido terreno más que suficiente para desarrollarse. Así que, desde el Entreprenant hasta hoy hemos recorrido un largo camino: llamémoslo progreso.

Quizá uno de los casos más conocidos sea el de este señor de la foto, que respondía al nombre de Francis Gary Powers.

El 1 de mayo de 1960 pilotaba un avión norteamericano Lockheed U-2 sobre territorio soviético, con la misión de fotografiar sitios o silos de misiles balísticos intercontinentales nucleares en las cercanías de las regiones de Sverdlovsk y Plesetsk. Powers fue capturado y condenado por espionaje, el 19 de agosto de 1960, a 10 años de prisión en la Unión Soviética, de los que cumplió 18 meses. EEUU y la URSS acordaron un canje de prisioneros que lo incluía.

El 10 de febrero de 1962 Powers fue canjeado por Rudolf Abel en el Puente de Glienicke, que conectaba Postdam, en la RDA, con el Berlín Occidental.

Posiblemente fueron los 128 metros más largos que Powers y Abel recorrieron en su vida.

Esta historia del intercambio en el Puente de Glienicke la llevaría al cine Steven Spielberg en 2015: “El puente de los espías” (Bridge of Spies).

En próximas publicaciones iremos viendo algunas otras historias relacionadas con la Inteligencia.

 

Ricardo Vidal

Director de Seguridad Ambulancias Alhambra