El Análisis de Información Documental

El Análisis de Información Documental

 

 

Diagnosis informativa.

El análisis de información, [i]

en su especialidad de Textos y Documentos, y su buen hacer

en los campos de la Investigación y la Inteligencia para la seguridad.

 

Aunque muchas cosas han cambiado en el transcurso de la historia, “el conocer lo que hay detrás de la colina”, “el comprender las relaciones que existen entre los elementos de una situación, y adaptarse a ésta para lograr los fines propios”, ha sido de suma importancia para entender los que el otro está pensando, y saber lo que conviene hacer y no se debe decir.


 

Diagnosis informativa

Al describir una obra y a los actores involucrados es necesario poseer una comprensión y un conocimiento significativo sobre los mismos. En igual medida, al realizar un análisis de información documental, en los campos de la Investigación y la Inteligencia para la seguridad, o cuando ello comprende la responsabilidad de realizar un diagnóstico, emitir un juicio de realidad o aconsejar un curso de acción, se debe indagar sobre: el múltiple espectro situacional, estudiar todo factor relevante, analizar los datos disponibles y realizar estimaciones. Encontrado el conocimiento útil, éste es indicador de predicción que de alguna manera responde a las expectativas.

La vinculación del análisis de documentos con el proceso discursivo en las personas y con la función investigación e inteligencia en las organizaciones, viene dada desde el origen de la escritura con el principio de “necesito conocer” de estrategas y autoridades, en este caso, de textos y contenidos y su aportación científica al Ciclo de Decisión OODA (Observación – Orientación – Decisión – Acción).

En la actualidad, donde la principal fuente de riqueza es el recurso información, en donde el mayor factor de producción y de valor añadido es la Información, y en donde la sociedad depende de la aplicación continuada de información y comunicación; en este contexto, la “necesidad de conocer”, “cómo saber” y, sobre todo, el “dominio de la información” se presenta más que nunca, imprescindible.

La pregunta en estos momentos es doble: ¿En qué lugar nos encontramos en la escala de evolución de la manipulación de la información y cuáles son los cambios previstos en el futuro?

Dentro de la particularidad de diagnosis y apoyo informativo a decisores, es evidente que no sólo la defensa, es uno de los problemas que el análisis de información permite dimensionar, sino que otros retos y formas de Amenaza: (desafíos asimétricos, riesgos emergentes, ambientes criminalizados, extensión del terrorismo y la delincuencia organizada, inseguridad e inestabilidad social, “guerra económica y psicológica”, espionaje económico e industrial, injerencia y acciones de influencia de poder -hard power y soft power-, desinformación y manipulación informativa y engañosa, descontextualización, fraudes internos y externos, falsificación y modificación fraudulenta de textos y documentos, etc.) y, de Oportunidades: (nuevos escenarios, innovación, estrategias, factores críticos de éxito o ideas rectoras, mejora de capacidades, etc.), pueden ser también dimensionadas y gestionadas.

El análisis de la información, pese a cuestiones aún sin perfilar, figura como uno de los triunfos por descubrir la realidad e intencionalidad que subyace en un texto, discurso, noticia, mensaje, fotografía, grabación, información digital esteganográfica o cualquier otro tipo de documento, y el contexto social que lo ha originado (la mentira, la ocultación y el engaño); previniendo de la estimación errónea y del efecto psicológico deliberado que pudiera producirse. Ello presenta, enormes oportunidades a cualquier profesional, organización o autoridad en la correcta interpretación de documentos y contenidos, favoreciendo la elección de la más adecuada acción.

La manipulación, los datos falsos y la información engañosa e infundada, puede llegar a desconectar la realidad, desinformar y confundir: “la mentira repetida mil veces puede aceptarse como verdadera”, “calumnia que algo queda”. El engaño aplicado a la manipulación de la información documental afecta de manera especialmente grave no sólo al comercio y a los estados por la acción de fraude, sino a las personas y relaciones sociales. La incertidumbre que esto produce, no solo lleva a la inseguridad, sino que puede perjudicar la propia libertad. Al desfigurar la percepción natural de las cosas, se generan estados de opinión distorsionados que alteran y modifican el comportamiento.

Estudios sobre percepción/comunicación, decepción y manipulación informativa y, de psicodiagnóstico por la escritura (lo que la escritura revela), ponen de manifiesto que al intoxicar y confundir el proceso discursivo de la razón que actúa sobre los grados de claridad de juicio, se contamina la conciencia reflexiva, procede no necesariamente de la ignorancia, sino de las distorsiones que desencadena percibir información contaminada, como el engaño y el autoengaño.

El fraude documental[ii], presenta una serie de actividades ilícitas que se realizan a partir de la modificación, alteración, suplantación, etc., en los diversos tipos de documentos. Es un procedimiento multidisciplinar, es un camino hacia otros riesgos a la seguridad como estafas, apropiaciones indebidas, desfalcos, sabotaje, contra la propia organización, o facilitando la competencia desleal, el espionaje industrial, o cualquier otra perturbación del libre comercio o actividad de una organización.

En la actualidad, para combatir esta compleja problemática, las agencias de inteligencia, los servicios de información policial, los departamentos de investigación y análisis, y los de seguridad, las organizaciones y los estrategas, autoridades y tribunales, etc., precisan de una actividad multidisciplinar, que, utilizando cuantas técnicas y ciencias de aplicación, actúen de forma integral y conjunta en el análisis de la información documental. El campo de acción se presenta más amplio, más allá del estudio de manipulaciones fraudulentas de documentos, del dictamen pericial, las tasaciones y auditorias, debe comprender a fondo, todas las cuestiones de investigación, inteligencia y seguridad relativas al documento, sus contenidos, sus estándares-todos, y especialmente sus condicionantes culturales, psicológicos y sus efectos sociales.

 

Situación y marco de actuación

El análisis de información en cualesquiera de los diferentes niveles de clasificación y naturaleza (manuscritos, escritos, fotografías, grabaciones, memoria USB, emails, videos, canciones, muestras y pruebas para análisis e investigación, ficheros de datos, etc.), o en los diversos ámbitos de actividad (investigación, diagnosis, peritajes, asesoramiento, planificación estratégica, coordinación y gestión, proyectos, operaciones y acciones de inteligencia y seguridad, probática y pleitos, etc.), deberá:

  • Conocer el contexto. Estudiar todo factor relevante. Comprender en profundidad los condicionantes causales. Organizar las capacidades disponibles y actuar según prioridades. Descubrir los mensajes ocultos y las particularidades de los documentos, y su realidad.
  • Facilitar al decisor el conocimiento que necesita, análisis o estudios que permitan interpretar la información con criterios de objetividad.
  • Favorecer la visibilidad del escenario, valorizando las diagnosis informativas y suministrando respuestas técnicas y orientaciones adecuadas para la toma de decisiones asistida.

 

El arte de conocer y diagnosticar

En el marco estratégico descrito, el arte del análisis de la información documental se manifiesta en el conocimiento y diagnóstico del fenómeno lingüístico y de la comunicación, es decir:

  • Estimar qué información se precisa para satisfacer las demandas de “necesito conocer”, especificadas por el decisor, (información necesaria).
  • Identificar la información conveniente en entornos turbulentos, (información útil).
  • Valorar la fiabilidad de las fuentes y la credibilidad de los datos y los documentos que se busca y recibe, (información fiable).
  • Sintetizar la información relevante y establecer interrelaciones y patrones en una masa de datos aparentemente incoherentes, (información organizada)
  • Situar en su contexto particular la realidad de los elementos informativos, (información integrada).
  • Descubrir lo oculto y las discrepancias entre un texto elaborado y la versión interesada que se ofrece del mismo, (información objetiva).
  • Interpretar la realidad e intencionalidad que subyace en un texto o mensaje y su transformación en significados y propósitos concluyentes, (información significativa).
  • Suministrar respuestas técnicas y orientaciones adecuadas para la toma de decisiones asistida y a las actuaciones posteriores en el marco determinado, (información pertinente).
  • Asegurar las fuentes y la información elaborada. Utilizar métodos y sistemas de búsqueda, tratamiento y transmisión acreditados y seguros, como mejor manera de salvaguardar la integridad, veracidad y oportunidad, (información segura).
  • Evitar errores y defectos en los trabajos y diagnósticos. Promover la calidad de la información que se procesa y la validez de los informes que se elaboran y velar por la eficiencia de la actividad investigadora, (información de calidad).

En resumen: Comprender los flujos de manipulación ambiental, favorecer la visibilidad del escenario operacional y, actuar como fuerza multiplicadora de orientación y acción en el ciclo de decisión.

La operatividad del análisis de información es macrodimensional, y consiste en apoyar y proporcionar el conocimiento especializado necesario, en el momento preciso, básicamente, a tres tipos de estratégicas:

  • Una preventiva “pasiva”, dispuesta a alertar y salvaguardar del peligro de engaño (investigación de lo desconocido y detección del fraude documental, la información engañosa, las noticias falsas, los mensajes ocultos, etc.)
  • Otra ofensiva “activa”, encaminada a multiplicar la presión de la acción, en curso o futura (campañas de comunicación, sondeos de opinión, operaciones de influencia, propaganda y decepción, etc.)
  • Y una tercera de desarrollo, apta para ofrecer una amplia gama de especialidades interrelacionadas, que facilite tanto la visión conjunta como la segmentada del ámbito de la información y su objetiva interpretación.

 

 Características esenciales de la práctica profesional

La contribución principal de un adecuado análisis de información para las decisiones y acciones, y por consiguiente la de un analista, es proporcionar confiables y firmes estándares y buen y razonable juicio, en las situaciones en las cuales los hechos son tenebrosos. Su característica de especialización es la habilidad de demostrar buen y razonable juicio en dichas situaciones, aún sin precedentes y bajo condiciones de incertidumbre. Esta habilidad, a su vez, depende de otros factores que son condiciones necesarias para ejercer esta forma de juicio, tales como:

  • Poseer conocimientos especializados y experiencia organizativa capaz de penetrar en la raíz del asunto y facilitar la comprensión de todas sus dimensiones.
  • Actitud de compromiso y dedicación al servicio; de abordar problemas de acuerdo con los principios y prácticas profesionales, no personales; para evitar males tales, como convertir el conocimiento experto e instrumental, o complacer dando las respuestas que quieren escuchar, no las técnicas reales.
  • Disponer de autonomía en la forma de actividades y decisiones técnicas, y en libertad de acción, sin interferencias y bajo confianza, lo que significa “sin control o injerencia”.
  • Ejercer juicio razonable (prudencia y sabiduría práctica), aún, cuando enfrenta situaciones nuevas e irregulares.

Digamos que debe ser apreciado no sólo por las habilidades técnicas y opiniones analíticas, sino también por su juicio consolidado y compromiso.

Inteligencia del analista”.

Proporcionar servicios especializados e información técnica elaborada a estudios, dictámenes y peritajes.

Mantener una base de datos actualizada (inteligencia básica).

Desarrollar y proveer de inteligencia técnica perfeccionada y consolidada a operaciones y otras acciones y áreas.

Proteger la información generada.

 

Valoración y proyecciones

La magnitud y la trascendencia de la función investigación, interpretación y predicción del análisis de la información documental se descubre en su positiva implicación tanto en los nuevos paradigmas contemporáneos y en los comportamientos organizacionales y sociales, como en los diferentes campos de investigación, inteligencia y seguridad en el descubrimiento de las trampas de engaño. En este punto, su logro más atractivo es el de servir con su apoyo científico a la lucha contra la culturalidad del delito, la decepción, los fenómenos de área gris o contra cualquier riesgo emergente o disímil, y en su medida, a la consolidación de un ambiente social y económico más seguro.

En definitiva, facilitar un equilibrado “dominio de información” y evitar el “engaño” elaborado del opuesto, y particularmente, el peor error propio, “el autoengaño”, como la mejor manera de mantener el desarrollo de las capacidades y perspicaz forma de salvaguardar los sistemas de pensamiento, contra la propaganda por los hechos y la conquista invasora del espíritu de indecisos y oponentes.

 

Jesús Villasante

Asesor en asuntos de Inteligencia y Seguridad

Comandante de Artillería (en la reserva)

 

[i] VILLASANTE, JESÚS. “Inteligencia organizacional” Analista de información empresarial y socio laboral, marzo 2004. – “Inteligencia aplicada a la criminalística” Criminalista, enero 2005

[ii] VILLASANTE, JESÚS. “Fraude documental”. (Seguridad en la empresa). Periódico empresarial europeo, marzo 2002.

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